En la ciudad de Lima, Santa Eulalia, los días del 27 al 30 de mayo de 2009; se realizó la VIII Conferencia de la Red de Misión con la participación de los siguientes países y organizaciones: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Estados Unidos, Alemania, India y Zambia. La Conferencia también contó con la presencia de Mauricio Diaz Vandorsee y Miguel Blasco como representantes del Secretariado de la ALCACJ.
Los temas giraron en torno a la “construcción del reino y ecumenismo” afirmando nuestros principios y facilitando herramientas para cumplir la misión en la YMCA.
El primer día la llegada fue a las 6 pm. Comenzó con una cena de bienvenida, dinámicas y juegos de integración, y finalmente una noche social con venta de aperitivos y merchandising.
El segundo día empezó el despertar con un suculento desayuno, un tiempo de reflexión y alabanza; para finalmente entrar en los temas: Lo cristiano en la YMCA ¿es nuestra misión o solo una estrategia más? por Martin Meissner, presidente de la Alianza Mundial. Y ¿cómo se construye el Reino de Dios desde la YMCA?
Por Samuel Stephens parte del consejo directivo de la Alianza Mundial, experiencias de las YMCAs sobre sus procesos “de misión y construcción del reino” YMCA´s Colombia, Alemania y Perú. Así como la Noche de gratitud y de fortalecimiento para la misión.
El tercer día la comunicación en el desayuno era más fluida lleno de vivencias, temas y experiencias de cada YMCA. La reflexión de la mañana y la alabanza dieron pase a temas como: Nuestra identidad ecuménica: historia, vocación y visión por Gerhard Pross – Secretario General de la YMCA Esslingen. Condiciones para el ecumenismo en la YMCA por Alberto Valdivia Pastor Anglicano y Staff de Misión de Perú. Y finalmente la feria de vivencias ecuménicas YMCA: testimonios, modelos, actividades. Para terminar con una puesta en escena: La palabra sola, con la actuación del famoso artista peruano “Hernán Romero” y dar pase a la tertulia o noche social.
El cuarto día se sintieron por la mañana los estragos del cansancio y la tristeza del término de la conferencia, la reflexión y la alabanza ayudó a despertar ese espíritu aún adormecido por el cansancio y empezar la tarea final de las conclusiones y acuerdos de la conferencia, la preparación para el trabajo misional por grupos y la cena en la noche internacional.
Pero lo que más van a recordar es que siempre hubo comida y espacios para compartir, que hubo tiempos de encuentro muy fuerte, que ese lema “somos una gran familia es cierto” y que tenemos un origen Ecuménico por Jesucristo.